Cannas: la batalla en la que Roma tocó fondo

El 2 de agosto de 216 a.C. el ejército romano vivió su mayor desastre. En un campo de trigo del sur de Italia, cerca del río Ofanto, Aníbal Barca desplegó una trampa perfecta y aniquiló a dos cónsules y a casi ochenta mil soldados. ¿Cómo pudo un general cartaginés, con un ejército más pequeño y heterogéneo, destruir al mayor poder del Mediterráneo? En la Enciclopedia oculta reconstruimos la batalla de Cannas, un choque que cambió la táctica militar para siempre.

Aníbal conocía la arrogancia romana. Colocó a sus tropas ligeras en el centro, formando una ligera curva hacia el enemigo, y escondió su infantería pesada y a su caballería en los flancos. Cuando los romanos atacaron masivamente en el centro, se sintieron confiados; pero Aníbal hizo retroceder a sus hombres mientras los flancos envolvían al enemigo. Fue una maniobra de doble pinza magistral. La caballería de Asdrúbal derrotó a la caballería romana y cerró la trampa por detrás. Cuando se dieron cuenta, los legionarios estaban rodeados. El polvo, el calor y la sangre convirtieron el lugar en un matadero. Se calcula que murieron entre 60 y 80 mil romanos y que el río se tiñó de rojo.

Mapa de la batalla de Cannas

Roma no cayó porque, a pesar del desastre, aprendió de él. El Senado renunció a enfrentarse a Aníbal en campo abierto y adoptó la estrategia de desgaste de Fabio Máximo. Aníbal nunca volvió a contar con fuerzas suficientes para otro golpe así. Cannas es recordada por su perfección táctica y por ser un ejemplo de cómo una victoria puede cambiar la historia sin decidirla. Aunque la República perdió a gran parte de su juventud, su resiliencia le permitió recuperarse y, a la larga, destruir Cartago.

Puedes escuchar el relato completo en la primera hora del programa del 21 de julio de 2025. El podcast está disponible en aquí.

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