Ejércitos de un solo hombre

Los Einherjer son guerreros muertos en la mitología nórdica que ya residen en el Valhalla. Einherjer significa más o menos «ejército de un solo hombre», aunque utilice el mismo sintagma tiene poco que ver con lo que traté en este programa de La Escóbula de la Brújula que recupero hoy aquí. En el vídeo que os enlazo cuento las hazañas – leyenda en parte – de algunos de los guerreros más letales de la historia, algunos detuvieron un ejército entero y es por ello que escogí el apelativo de los héroes vikingos.

Espero que os divirtáis.

¿Puede la inmortalidad ser una maldición?

Stillwater es un tebeo de ciencia ficción con toques de terror sutiles muy recomendable. Habrá que ver cómo resuelve la situación el gran Scott Snyder , un grande del género terrorífico, que llegó a probar con Batman de forma magistral en el Tribunal de los búhos.

La premisa de partida es un pueblo en el que dentro de sus límites la gente no enferma, se cura de cualquier herida y ha dejado de morir. Llevan varias décadas manteniéndolo en secreto, pero la cosa se va tensando…

Feijoísmo

Es un prodigio comprobar cómo se lanzan a excusar el oxímoron de la nación plurinacional quienes de ser otro el emisor pedirían un auto de fe.

Van a tener que hacer pilates extremo para alcanzar las posturas contorsionistas que tendrán que adoptar quienes quieren camuflar las consecuencias del vaciado moral de un partido político. Tener que convencer a todos de que considerar que la moderación se mide en función de tu empatía con el nacionalismo, es altura de Estado, exige mucho. Y la operación será un bomba nuclear táctica para ciertas credibilidades.

Hay quien dice que con estos movimientos en el PP han abandonado la guerra cultural, pero no es cierto. Han cambiado de bando.

Minerva

Ayer terminó la vida del ser vivo más bueno que he conocido: Minerva. He tenido la gran suerte de que sus plenos 14 años los pase conmigo. A pesar de esta fortuna estoy muy triste. Uno nunca se sacia de la amistad incondicional, del cariño infinito y de una mirada que mejoraba el peor de los días.

Prometo no ser egoísta mucho más tiempo estando triste por mi gran suerte. De toda la evolución, de toda la vida en la historia, Minerva me tocó a mí. Perdonadme por no poder evitar el dolor racionalmente injusto porque 14 años de amor y bondad absoluta son una gran dicha.

Se fue como vino, sin ruido, tranquila y mucho más preocupada por su familia que por ella misma.

Gracias, Minerva, por mucho más de lo que nunca he merecido.

La belleza en la tristeza: los últimos días de una amistad

Minerva es un miembro de mi familia, tiene 14 años, es una perra de aguas, tiene cáncer de estómago y va a morir en pocos días. Minerva es una perra excelente, su mayor cualidad es la bondad. Ni siquiera ha sido traviesa o algo gamberra. Siempre ha sido muy buena y tímida. En estos días, en los que se va apagando, sus ojos te siguen mirando con el profundo amor con el que te miran desde que con dos meses llegó a casa.

Hernán, mi hijo de 3 años, no conoce el mundo sin Minerva, sabe que está enferma y aunque no comprende la muerte, algo se huele. Intuye que esto se termina. Tengo a ambos a un metro y medio de distancia, y es la escena que veo la que me ha movido a escribir estas líneas. El niño abrazado a la perra hace largo rato, la perra besando al niño, algo que hará hasta su último minuto. Tengo delante de mis ojos la amistad más pura que he conocido. Es probable que ella con el paso del tiempo sea una leve nebulosa en la memoria del hombre en que se convertirá el niño, pero es seguro que la huella en el carácter y el amor por los animales que sentirá ya siempre, tendrán su origen en la suerte de haber llegado al mundo con un ser tan bueno y leal a su lado desde el primer día.

Y mientras llega el último momento el abrazo persiste.