
Hay tiranos que, abrumados por su propio culto, ordenan construir estatuas giratorias de oro o rebautizan los meses del año con sus nombres. Desde Idi Amin hasta Nyýazow, pasando por Bokassa o Gadafi, la megalomanía convierte a países enteros en parques temáticos del ego. Estas historias grotescas recuerdan que la política sin contrapesos se convierte en un teatro funesto.
Emitido en la franja de 1:30 h del 5 de mayo de 2025. Escúchalo aquí.