
Hay historias que parecen escritas para una novela, pero ocurrieron antes de que alguien pensara en convertirlas en literatura. La del ballenero Essex es una de ellas.
En agosto de 1819, el Essex zarpó de Nantucket con veinte hombres a bordo. Iban a cazar cachalotes: su aceite iluminaba ciudades, faros y casas, y era el petróleo de aquella época. Todo cambió en el Pacífico, cuando un enorme cachalote embistió el barco una y otra vez hasta hundirlo.
Los supervivientes quedaron repartidos en tres pequeñas barcas, con poca agua, escasa comida y un océano entero por delante. Por miedo a unos rumores sobre caníbales en las islas más próximas, eligieron la ruta más larga hacia Sudamérica. La decisión los llevó a meses de sed, hambre y desesperación; al final, ocho de aquellos veinte hombres lograron regresar.
Años después, Herman Melville conoció el relato de uno de ellos y encontró ahí la semilla de Moby-Dick. Pero la historia real es más áspera que cualquier ficción: no trata de una ballena malvada, sino de hombres que, cuando el mundo desaparece bajo sus pies, descubren hasta dónde puede llegar la necesidad de sobrevivir.
De eso hablamos en La Enciclopedia Oculta, dentro de La Noche de Adolfo Arjona. Puedes escuchar el programa completo aquí.