En las recomendaciones al fin incorporé un disco de música que acompañaría a partir de ahora todas las demás. Definitivamente queda en una película, un libro, un disco y un cómic.
Mi amigo Sandman
Este es un artículo que publiqué el 18 de septiembre de 2020 en La Opinión de Málaga, al día siguiente de morir mi gato Sandman. Es uno de los que quiero recuperar aquí por la importancia de este animal en mi vida.

Ayer fue un día muy triste en mi familia. Murió uno de los nuestros, Sandman, nuestro gato. Mi amigo Sandman entró en mi vida en 2006. No había tenido animales desde que me independicé. Era por tanto mi primera responsabilidad absoluta sobre un ser vivo. Ese mismo año conocí a Laura, mi mujer. También es el año en que compré mi primer hogar, un apartamento muy pequeño en el centro. Fui a vivir allí a primeros de mayo de ese 2006. En agosto vino Sandman. Tenía 3 meses, un maine coon gris y blanco de mirada vivaz, yo no sabía ni cómo coger al gato. Nunca pensé en tener un felino en casa, toda mi vida había sido más de perros, pero por las dimensiones de mi apartamento era mucho mejor un gato, y sí tenía claro que la vida es mejor con animales. Luego vino Bagheera, otra gata y Minerva, nuestra perra de aguas ya a un hogar más amplio.
Puede parecer exagerado cuando alguien que no ha tenido animales lee o escucha a quien lamenta la muerte de uno. Pero si quieren entenderlo bien tienen que pensar en familia. Ni más ni menos. Un familiar muy cercano, un parentesco singular de primer grado. Cuando enferman o fallecen es un dolor especial porque un animal es ingenuo y está a merced de las voluntades de otros. Tú decides. Ayer tuvimos que decidir sacrificar a Sandman. Podía haber vivido un mes más quizá, pero con dolores, asfixias y otros padecimientos. No es sencillo tomar la decisión, piensas, bueno, unos días más.
Estuve a punto de retractarme un par de veces poco después de decidir junto con mi mujer y su veterinario evitarle una larga agonía. Quería darle más tiempo. Pero en realidad era tiempo para mí, no para él, porque sus días no eran días dignos ya. Como no hablan, no te dicen lo mal que se encuentran y en el caso de un gato, cuando manifiestan dolor, es que están realmente mal. Los felinos ocultan la debilidad por instinto hasta que la situación es límite. Los animales no saben de la vida y de la muerte, pero sí saben del sufrimiento y del bienestar. Saben de querer y ser queridos. Saben acompañarte siempre, saben cuando estás mal. Saben ser los amigos perfectos. Saben darlo todo a cambio de nada.
Sandman siempre tenía que estar en la misma habitación que yo, si me metía a altas horas de la noche a escribir o a leer en mi despacho, sigiloso y discreto venía y se tumbaba cerca, donde pudiera verme. Siempre venía a saludar a la puerta cuando llegábamos junto a Minerva. Tenía un ronroneo único que calmaba y hacía sentir bien. Mi hijo Hernán de dos años ha podido hacer con él lo que ha querido, abrazarlo y perseguirlo, acariciarlo suavemente y susurrarle guapo. Una palabra que solo le ha dedicado por ahora a Sandman y a Minerva. Lo primero que hacía al entrar por la puerta en estos días que intuía que algo no iba bien, era llamarlo y buscarlo. Curiosamente ayer por la noche no lo hizo. Esta mañana tampoco. Escuchó en silencio la conversación entre su madre y yo de vuelta del veterinario en el coche y ahora comprendo que entendió todo. Es un niño magnífico. Tengo mucha suerte.
Hoy lo que más duele es la costumbre. Hoy puedo abrir las ventanas con libertad, pero no quiero. Hoy puedo abrir las puertas de todas las habitaciones porque no se va a rascar en el sillón de lectura, pero no me apetece. Puedo andar rápido por mi casa sin mirar al suelo, pero miro. Puedo salir a la terraza con tranquilidad sin tener que preocuparme de que salte a casa de mi vecino, pero quiero preocuparme.
Hoy puedo dejar una chaqueta donde quiera porque no se va a llenar de pelos. Pero hoy me doy cuenta de que llevaría orgulloso su pelambrera en mi ropa, porque él y yo sabemos que es una medalla, el signo de una gran amistad que desgraciadamente ha terminado. Nunca te voy a olvidar amigo mío.
Cómics en el Congreso
Por unas desgraciadas declaraciones de un político poco sabio, el mundo del cómic tenía que ser resarcido en el Congreso de los diputados. Yo, que debo tantas horas de felicidad a este mundo, quise rendirle este homenaje. Por cierto, a ver si sois capaces de cazar todas las referencias.
El Rincón del Gourmet III
Aquí, sin saber que iba hacer la maravilla que es su versión de Dune, ya destaco que Villeneuve es de lo mejorcito. También va un cómic muy especial y un gran libro. Una de las mejores biografías que he leído.
El Rincón del Gourmet II
Seguimos recuperando las recomendaciones que hice durante la pandemia. Todavía no las había terminado de estructurar en una película, un libro, un cómic y un disco de música, pero ya estaba tomando forma.
La Deuda
(Escribí este texto en los primeros compases de la pandemia para colaborar en el libro de carácter benéfico que publicaron mis amigos de «Gestas de España«. Todavía no sabíamos lo que iba a pasar, no había un horizonte de vacunación, ni sabíamos cuánto estaríamos confinados. El libro se publicó y quedó muy bien. )
Cuando leas estas líneas todo habrá pasado. Están escritas desde el periodo que en tu libro de historia se llama algo así como La pandemia del coronavirus. Puede que algún político iluminado haya quitado la asignatura de historia y en su lugar estudias neolengua. De ser así, hijo, lamento el periodo que te ha tocado vivir y te pido disculpas por haber fracasado en el intento de evitarlo.
Te escribo, Hernán, con más incertidumbres que certezas. Llevamos algo más de dos semanas confinados en casa. No se puede salir. Solo a comprar y sacar a Minerva (tu primera perra, que no la última). Hay una pandemia de esas que mi generación ha visto en películas o leído en novelas de ciencia ficción, pero que nunca pensó que sucedería. Estas cosas llegan con cierta normalidad. Poco a poco. Empiezan en el telediario, en China y con un virus, no llama la atención. Poco a poco va ganando posiciones en periódicos, programas de radio y en los informativos de televisión.
No dejo de pensar en el comienzo de El Mundo de Ayer, la autobiografía de Zweig, donde cuenta que nadie pensaba que la gran guerra iba comenzar, a pesar de que estaba en la portada de todos los periódicos. Él, como muchos otros, estaba en un balneario cerca de Ostende, en Bélgica. ¡Colgadme de esa farola si los alemanes entran en Bélgica! Llegó a decirle Zweig a sus amigos. Tuvo suerte de tener amigos piadosos. De un día para otro se encontró veraneando en un país con el que estaba en guerra y tuvo que volver a Viena en tren a toda velocidad. Las cosas grandes suceden igual que las pequeñas. No hay una sensación especial. No percibes la magnitud del momento.
De estas semanas el mejor recuerdo que voy a tener es el pasar contigo los días completos. Al menos nos estamos devolviendo el tiempo que por culpa de mi trabajo nos hemos robado en este año y ocho meses que hace que nos conocemos. Jugamos mucho por las mañanas, estamos los dos solos porque tu madre, como sabes, es enfermera y es de los trabajos que siguen siendo presenciales. Los demás o se han suspendido o se hacen a distancia. Ella está en ginecología y reproducción, pero es probable que la acaben llevando a pelear contra el coronavirus. Así es como se llama el agente infeccioso que nos ha puesto en jaque. No deja de ser paradójico que mate a tantos un ser que en opinión de la mayoría de los científicos no está vivo. Me gusta cómo los llama Ed Rybicki profesor de microbiología de la Universidad de Ciudad del Cabo, se refiere a los virus como organismo al límite de la vida.
Sé que leerás esto en una España que tendrá la pandemia como una cicatriz más en su larga historia. Otro contratiempo superado. Pero no habrá sido gratis. Como no lo han sido los grandes contratiempos antes que este. Los españoles saben superar los desafíos, con aspavientos, pero con determinación y sacrificio. Yo no creo en el alma de las naciones, pero pienso que hay algo parecido, su idiosincrasia. España está llena de héroes. Siempre lo ha estado. Y la historia que lees no recoge los nombres de los héroes de este tiempo en que te escribo. Tal vez esté el nombre del científico que encontró la vacuna y el de los políticos que gobernaban. Pero no leerás las historias de dolor y sufrimiento de estos días. No saldrá el dependiente del supermercado donde hago la compra. Él se la sigue jugando, porque tiene que trabajar. Lleva mascarilla, pero veo la sonrisa en sus ojos cuando me entrega las bolsas en sus manos enguantadas. Tampoco verás los nombres de los enfermeros, médicos, auxiliares, policías, militares, funcionarios de prisiones y un larguísimo etcétera que tienen que seguir jugándose el contagiarse porque de ellos depende que los demás podamos seguir viviendo con cierta normalidad y seguridad. Pero en esa cicatriz que tú lees, ha habido una herida y por ella se ha sangrado mucho. Se han ido miles de vidas, no solo por el virus, como nunca tuvieron que irse: solos. Tras esas cifras escalofriantes que lees, hay nombres. Y tras esos nombres, había vidas, familias. Padres, madres, abuelas, abuelos, hijos, hijas, nietos, nietas, maridos, mujeres, amigos y amigas que no pudieron dar el último abrazo. Personas que murieron en la desolación de vivir su último suspiro en soledad. Nadie podrá evitar estas tragedias.
Quienes pierden la vida en estos días o sufren una muerte cercana son la medida exacta de la exigencia del momento. Estos días cuando tengo la tentación de quejarme por algo, me doy cuenta de que no tengo derecho. Por ahora estamos bien. Tal vez sea esa la felicidad: estar bien. Aprende esto, hijo. Antes del coronavirus éramos felices y no lo sabíamos. Ten en cuenta que en el momento en que leas estas líneas tal vez eres feliz y no lo sabes. Saber que somos felices, cuando hayamos superado la pandemia, es nuestra deuda con todos los que se han dejado la vida o pedazo de ella en el camino.
El Rincón del Gourmet I
Durante la parte del confinamiento más duro, para colaborar a que el encierro fuera más llevadero, se me ocurrió hacer recomendaciones en materias que domino. Cómics, música, cine y literatura. Creo que es una buena idea ir recuperándolas aquí para quienes no las vieron. Fue algo que tuvo bastante éxito, entre todas – 50 días consecutivos – sumaron más de medio millón de reproducciones en Twitter.
Perdonad el aspecto, el pelo y demás, recordad que estábamos confinados (aunque yo parezca en algunas ocasiones más un naúfrago)
Los 10 mejores cantantes de la historia del rock
Una de las cosas que más me gusta hacer, influído por el gran José Luis Garci, son listas. Enumeraciones de este tipo serán muy frecuentes en este blog. Para empezar aquí tienen a los diez portentos vocales que el hard rock y el heavy metal nos han dado. Los componentes de esta lista me han proporcionado algunos de los mejores momentos de mi vida. Lo he pasado muy bien y he disfrutado mucho del trabajo y cualidades de estos 10 hombres. Hay muchos otros que aunque no aparecen en la lista de hoy seguro que estarán en otras futuras. Gracias por tanto, muchachos.
10º. Ian Gillian

A pesar de que son varios los grandes vocalistas que han pasado por Deep Purple, hay uno por encima de los demás: Ian Gillian. Sus poderosos agudos y su gran personalidad como cantante, lo convierten en un icono del hard rock en los 70. Solo Led Zeppelin podía medirse a Deep Purple en los primeros compases de aquella década. Seguir quiénes han sido los componentes de Deep Purple es como estar al tanto de quién es quién en un culebrón televisivo, pero podemos afirmar que Gillian es la voz genuina de Deep Purple. Todo lo grabado por Gillian es merecedor de atención, pero donde un cantante queda definido es en el directo: Made in Japan es el testimonio de que estamos ante un vocalista excepcional. Y por eso está en esta lista.
9º. Udo Dirkschneider

Si esta lista fuera sobre los cantantes más feos de la historia, sin duda, el carismático vocalista de Accept, encabezaría el ranking. Udo es la prueba de que estos rankings son subjetivos, porque a mí su voz me encanta, pero puede resultar a muchos cargante e insoportable (a muchos que no les guste el heavy, claro). Quienes creen que Brian Johnson de ACDC tiene una voz peculiar, solo tienen que escuchar a Udo para comprobar que el vocalista de la banda de Angus Young tiene sus mayores.
Udo además de haber sido la voz de los mejores discos de la banda más importante del heavy alemán, Accept, tiene una extensa y sólida carrera en solitario. El disco en directo que atestigua su poder vocal es Staying a life.
8º. Chris Cornell

Si Udo era el representante de los muy feos, en este caso podríamos estar hablando de un elfo Noldor. Parece mentira que Cornell y Dirkscheneider sean de la misma especie. La voz rasgada y potente de quien fuera la voz de Soungarden, Audioslave y con grandes obras también en solitario, ha hecho las delicias de los seguidores del rock duro y especialmente del grunge. Desgraciadamente se nos fue muy pronto. También poseía una buena voz en directo, aunque creo que en menor medida que las de sus compañeros de lista.
7º. Ozzy Osbourne

Sé que algunos pensaréis que qué pinta aquí el Príncipe de las Tinieblas. Sé que Ozzy no canta bien en sentido estricto, sé que tiene una voz muy peculiar, además parece a menudo cantar de forma desafinada con ese tono que parece salido del inframundo. Todo es coherente con el personaje y con su música. Reconozco que he hecho un esfuerzo para no ponerlo más alto en el ranking. Me da igual si es en Black Sabbath o en solitario, Ozzy es un imán para cualquier seguidor del heavy metal. Un tipo carismático, con una vida llena de anécdotas de todo tipo, algunas muy divertidas, otras bien tristes y que podemos leer en su autobiografía, un libro desternillante a la par que interesante, porque hay mar de fondo tras el maquillaje.
Ozzy tiene un gran directo, yo he podido disfrutarlo con Zakk Wilde y son un equipo formidable en escena. Eso sí, siempre tendré la espinita clavada de no haber visto a Black Sabbath. Al niño eterno le deberemos siempre discos como Paranoid, Black Sabbath o el Vol.4, junto a la banda que le lanzó al estrellato, pero en solitario tiene joyas como el Wizard of Oz, Bark at the Moon o No More Tears. También tiene un gran arsenal de directos con ambas formaciones.
6º. Bon Scott

Para el gran público son dos los cantantes relevantes que ha tenido ACDC, que me perdone Dave Evans, pero son Bon Scott y Brian Johnson. Si bien el carisma y la peculiar voz de este último, son formidables, yo me inclino por Scott en mis preferencias. Tenía más matices, era una voz más gamberra y elegante. Una borrachera brutal lo mató muy pronto. Aunque no es el vocalista lo más importante en ACDC, sino las magníficas guitarras de los hermanos Young, Scott casi disputaba ese protagonismo. Johnson se plegó a Angus Young. ACDC tiene un directo brutal, cargado de energía. Recuerdo salir de uno de sus conciertos con los gemelos montados por los saltos que pegamos durante las 2 horas de espectáculo. Lamento que no llegásemos a ver a Scott en los escenarios y con los montajes que sí hemos visto a sus compañeros con el paso de los años.
5º Robert Plant

Led Zeppelin inventó el hard rock. Creó una forma de tocar y un sonido espectacular. Y Robert Plant ideó una forma de cantar que cambiaría el sentido de la voz en el rock para siempre, sembrando además la semilla que nos daría bandas como Queen. Incorporaron el glamour a la presencia en escena, rompiendo todos los moldes, y es que todo en Led Zeppelin es bueno. Probablemente son la banda de rock más importante de la historia por lo que para el género supusieron y por todo lo que vino detrás. Sé que en la mayoría de listas de este estilo Plant está más alto, pero es que siento debilidad por los que siguen.
4º. Ronnie James Dio

DIO para los amigos. Quizá la voz más bonita del heavy metal, en dura competencia con el siguiente miembro de esta lista. Es, de hecho, una de las mejores voces del rock en general. DIO tiene una trayectoria espectacular en el mundo de la música, que va desde Rainbow, pasando por Black Sabbath, hasta su extensa carrera en solitario. Sus discos en Rainbow son maravillosos. Canciones como Stargazer o Gates of Babylon, son verdaderos himnos cargados de épica y un inmenso virtuosismo instrumental, fruto de los benditos dedos de Ritchie Blackmore,
Tras Rainbow, Dio abrió otra etapa espectacular. Lo que a priori podía ser una noticia nefasta para el mundo del heavy metal, se convirtió en una doble bendición. La salida de Ozzy de Black Sabbath, propició dos cosas: la primera fue una etapa brillantísima de los Sabbath, que se inauguraría con el disco Heaven & Hell, cuyo nombre será utilizado por la banda cuando en reuniones con DIO en el futuro tras la vuelta de Ozzy. El otro efecto estupendo fue la inauguración de la, hasta hoy activa, carrera en solitario de Ozzy Osbourne.
Dio además en solitario firmará algunos de los discos más importantes del género, con su Holy Diver a la cabeza. Infinidad de estupendos álbumes en directo. Todo ello aderazado con su omnipresente mano cornuta.
3º. Rob Halford

Si no me he atrevido a afirmar que la voz más bonita del heavy metal es la de Dio es por culpa del gigantón barbudo y entrañable que capitanea a golpe de látigo Judas Priest. Rob Halford es a juicio de muchos el mejor cantante de la historia del heavy. De hecho, si esta lista se circunscribiera a este género, sin duda ocuparía el 2º puesto. Halford posee una voz con muchísimos matices, capaz de desgarrarte con una hermosa balada, como Angel o las versiones en directo de Diamonds & Rust (de Joan Baez), o de transportarte al infierno metálico y vertiginoso de Painkiller. Parece mentira que se trate del mismo cantante. Halford es además un maestro del escenario. No solo por el poderío de su voz, sino por su inmensa presencia escénica. Halford tiene carrera en solitario, más reducida que otros de los miembros de esta lista, pero con canciones interesantes. Además toca varios géneros, ¡hasta el blues! Halford es además creador de una de las estéticas predominantes en el heavy, con preponderancia el cuero y las cadenas.
Larga vida a nuestro Metal God.
2º. Bruce Dickinson

Quien ha asistido a un concierto de Iron Maiden entiende perfectamente por qué su vocalista ocupa este lugar. Si tuviera que hacer un paralelismo con el mundo del motor, Halford sería un Rolls Royce y Dickinson un Ferrari. De hecho, yo acudo a uno u otro en función de mis apetencias del momento, porque a nivel vocal casi los estimo por igual, aunque Iron Maiden compone de forma más enriquecida y habilidosa que los Judas. También es cierto que Bruce Dickinson en concierto es absolutamente arrollador, un tipo con una voz espectacular y un físico portentoso, muy atlético y que es capaz de cantar mientras corre y vuela por enormes escenarios.
Bruce Dickinson es un personaje único, es una especie de Leonardo da Vinci. Además de su vida musical, es piloto de aviones, practica esgrima a gran nivel, ha escrito un par de buenas novelas, guiones de cine, presenta programas de radio en la BBC y lo mismo te lo encuentras en un programa hablando de los Monthy Phyton que en otro sobre locomotoras o carros de combate. Nada le es ajeno. Si algún día se reanuda el mítico programa «Sorpresa, sorpresa» y me queréis ver llorar, presentadme a este fenómeno de la naturaleza. Up the Irons!
1º. Freddie Mercury

Al principio era Queen. Con esta frase comienza mi relación con la música. Queen es el grupo de mi infancia y Mercury la voz de mi pasión por el hard rock, de ellos son los primeros discos que coleccioné, los vhs de conciertos y vídeos musicales para los que ahorré, los posters que colgaban en mi habitación cuando era niño, todo ello era Queen. Freddie Mercury es la voz más bonita del rock. En él se mezclaba la potencia y la belleza vocal como en ningún otro. Inmenso en el escenario. Él sabía que estaba destinado a convertirse en una leyenda. Como quien se sabe legendario actuó siempre, desde el principio hasta el final de sus días. El Live at Wembley fue el disco de mi última infancia y la adolescencia. Es con toda seguridad el directo que más he escuchado. Y es mucho decir, porque me sé hasta el último acorde del Rock in Rio de los Maiden o del Strangers in the Night de UFO.
La muerte de Mercury supuso un terremoto para el mundo de la música solo equiparable a la de Lennon. La muerte física, porque como el Fénix que diseñó para el emblema de su banda, resurgió con más fuerza que nunca y hoy, Freddie Mercury, no tiene parangón con ningún otro. Dios salve a la Reina.
Discurso sobre Memoria y Amnesia Democráticas
El Gobierno de PSOE y Podemos presentó la Ley de Memoria Democrática, donde, entre otras cosas, se establece el delito de enaltecimiento del franquismo. Al mismo tiempo quieren que desaparezca el delito de enaltecimiento del terrorismo.
En este discurso quise evidenciar la hipocresía en este tema. Lo trabajé bastante a nivel técnico. Tenía la dificultad de poder emocionarme en exceso en la tribuna, pero hay también formas de evitarlo. Creo que quedó un discurso eficaz y es de las intervenciones en el pleno que más orgulloso estoy.