Todos los años los periodistas que cubren la información del Congreso nominan a diputados para diversos premios. Yo mismo estuve una vez nominado como diputado revelación y he estado en varias ocasiones en la cena y copas posteriores que se ofrecen. Es una cita simpática a la que suelen ir representantes de todos o casi todos los grupos políticos. Ahora han nominado a la diputada de Bildu, Merche Aizpurúa, en la categoría de mejor relación con la prensa. Sabemos que López de la Calle llevaba el diario Gara que dirigió Aizpurúa el día que los amigos de esta lo asesinaron. 8 periódicos quedaron en el suelo junto al cadáver del periodista asesinado.
Aizpurúa, que fue el brazo periodístico de ETA, está nominada por los periodistas por su relación con la prensa. Podrían estudiar su relación con el periodismo y la portada que exhibió el día que liberaron a Ortega Lara en el otro periódico que regentó, Egin, y que cierra este texto. Podrían escudriñar el modo en que convirtió un medio de comunicación en un punto de mira, señalando objetivos para ETA. Podrían ver el papel de banshee que jugaba su periódico. Podrían. Pero prefieren plegarse a quienes tienen la llave del poder y hacer una genuflexión ante los flamantes socios del Gobierno de España. No importa que las rodillas se apoyen en un charco de sangre.


