Nominada Aizpurúa: la banshee de ETA.

Todos los años los periodistas que cubren la información del Congreso nominan a diputados para diversos premios. Yo mismo estuve una vez nominado como diputado revelación y he estado en varias ocasiones en la cena y copas posteriores que se ofrecen. Es una cita simpática a la que suelen ir representantes de todos o casi todos los grupos políticos. Ahora han nominado a la diputada de Bildu, Merche Aizpurúa, en la categoría de mejor relación con la prensa. Sabemos que López de la Calle llevaba el diario Gara que dirigió Aizpurúa el día que los amigos de esta lo asesinaron. 8 periódicos quedaron en el suelo junto al cadáver del periodista asesinado.

Aizpurúa, que fue el brazo periodístico de ETA, está nominada por los periodistas por su relación con la prensa. Podrían estudiar su relación con el periodismo y la portada que exhibió el día que liberaron a Ortega Lara en el otro periódico que regentó, Egin, y que cierra este texto. Podrían escudriñar el modo en que convirtió un medio de comunicación en un punto de mira, señalando objetivos para ETA. Podrían ver el papel de banshee que jugaba su periódico. Podrían. Pero prefieren plegarse a quienes tienen la llave del poder y hacer una genuflexión ante los flamantes socios del Gobierno de España. No importa que las rodillas se apoyen en un charco de sangre.

Entrevista en Falsa Bandera

He hecho la entrevista más larga de toda mi trayectoria en el podcast Falsa Bandera. Es una conversación con Juan José Sánchez Oro a quien conozco por La Rosa de los Vientos donde hemos coincidido alguna vez. Preguntó lo que casi nadie pregunta y escucharéis cosas muy interesantes sobre las entrañas del trabajo en el Congreso de los diputados y el otro lado del reloj de la política.

Os dejo el enlace aquí.

Contra la censura

En pleno auge de la cultura de la cancelación (ese oxímoron contemporáneo) hay que defender la libertad no solo de crear sino de disfrutar de lo que uno quiera. Hoy es Picasso por “machista”, mañana puede ser el Siglo de Oro por “imperialista”, porque los tontos sin fronteras no se paran ante nada.

El desenmascarillador

Hace 3 semanas el PP y el PNV votaron en contra de suprimir la mascarilla obligatoria en interiores. El PNV me puso a caldo yendo al ataque personal por plantear la medida, llamándome populista y frívolo porque «ponía en riesgo la salud de las personas».

A pesar de la oposición de estos dos, la propuesta de Ciudadanos de suprimir la mascarilla obligatoria en interiores salió adelante. 3 semanas después, sin cambios significativos en el estado de la pandemia y con la medida ya ejecutada, los diputados que votaron que querían seguir llevando la mascarilla y que me atacaron por pedir su retirada han aparecido hoy en el Congreso. Adivinen cómo.

Vacunagate

Así es como se llamó el convenientemente olvidado escándalo de los altos cargos que se colaron en la vacunación contra la COVID-19 cuando morían los españoles por cientos cada día. En quellos momentos Sanidad con buen criterio estableció que se debían vacunar primero los más vulnerables ante la enfermedad. Las dosis escaseaban. Cuando comenzó la vacunación aparecieron en los medios de comunicación varios casos de políticos, sus familias ¡hasta amantes!, sindicalistas y otros altos cargos, que se habían vacunado sin esperar a que les tocara. En los días en que el escándalo llenaba portadas en el Congreso se acordó una Comisión de Investigación.

Esperaron perfectamente de acuerdo la mayoría de los partidos a que el tema se relajase por el paso del tiempo. Todos los partidos que tenían responsabilidades de Gobierno en aquel momento tuvieron a alguien implicado en este asunto. Todos menos uno: Ciudadanos. Cuando la comisión se constituyó acordaron que no se hablaría de este tema. Que ya no interesaba. Finalmente se llevaron las conclusiones de la surrealista Comisión de NO investigación al Pleno del Congreso. No sirvió de mucho, pero me quedé a gusto.