A cambio del apoyo en la investidura, el Gobierno de PSOE y Podemos, está inmerso en una operación de cirugía estética a Otegui y su partido.
Quieren establecer una regla por la que denunciar estos acuerdos, es utilizar a las víctimas del terrorismo. De este modo, el pacto con Bildu es inatacable. Ante este intento, hay que rebelarse.
Anteayer tuve un enfrentamiento parlamentario con Odón Elorza que ha tenido cierta repercusión. Fue durante el debate de presupuestos. En el capítulo de Presidencia y Memoria Democrática, vino el ministro Bolaños, que tiene el encargo de enmendar la Transición. Quieren hacer un simulacro de derogación de la Ley de Amnistía. Es un simulacro, porque la norma sancionadora, en este caso penal, nunca puede ser retroactiva. El debate, que es donde hago las declaraciones a las que respondió Elorza, es este:
Posteriormente, Elorza salió a pegarme, y para hacerlo más mediático ,a pegar a Vox y al PP, porque si metes a Vox en la ecuación, todo gana repercusión. Me reprochó que nombrase a víctimas de ETA. Él vivió ETA, cree que yo no, aunque se equivoque. Es cierto que no es lo mismo la visión de un adulto que la de un niño y adolescente. Su intervención es esta:
Una buena intervención, efectista. Como muchas otras cosas que hace Elorza, en materia de magistrados o en materia de dietas, aunque pasado el titular, vote a los magistrados y cobre las dietas. Él creía que yo ya no salía más a la tribuna, lo que no deja de ser lógico, porque llevaba ya varias intervenciones en el día. De hecho fue un día bastante intenso en cuanto a trabajo. Pero me quedaba la llegada de Alberto Garzón, yo soy portavoz de Sanidad, Cultura y Deportes, de Control de RTVE, pero para mal de Elorza, tambíen de Consumo. Y tenía que salir, tres horas despúes de la intervención de Odón, a debatir con mi paisano Garzón. Le guardé la última parte de mi intervención.
En esta intervención se debatía la propuesta de Podemos para despenalizar los delitos de ultraje a la Corona y suprimir el enaltecimiento del terrorismo. Si hablásemos de que quieren dar libertad de expresión absoluta, al menos serían coherentes…pero no es así.
El uso del humor en la tribuna del Congreso es algo que he defendido siempre. El final de esta intervención, es la evidencia de que funciona, porque gustó mucho.
Por unas desgraciadas declaraciones de un político poco sabio, el mundo del cómic tenía que ser resarcido en el Congreso de losdiputados. Yo, que debo tantas horas de felicidad a este mundo, quise rendirle este homenaje. Por cierto, a ver si sois capaces de cazar todas las referencias.